Domingo 6 de marzo del 2011, a las 11:50 hrs., la Iglesia María Auxiliadora se preparaba para iniciar la Santa Misa de las 12:00 hrs., hora que, por cierto, inicia de manera puntual.
Antes de la majestuosa entrada del Sacerdote y de sus acólitos o acompañantes, una persona proporciona las indicaciones generales de inicio, como por ejemplo solicitando a la audiencia apagar el celular para prepararse para recibir la Santa Eucaristía, aparte de que entregan (a cada persona) una copia de la “guía” de la ceremonia, la cual es publicada por la Administración de “Vid y Sarmientos”, ubicada en la zona 1 de la ciudad capitalina de Guatemala. En esta ocasión, se estaba celebrando el IX Domingo Ordinario, edición aprobada por la Comisión Nacional de Liturgia de la Conferencia Episcopal de Guatemala.
En la entrada, los 10 lectores y acólitos del Sacerdote presentan la Biblia (elevada en alto), una cruz de metro y medio aproximadamente y el incienso. Los acólitos ingresan de primero y de último camina el Padre o Sacerdote acompañado de 2 Ministros de Eucaristía a la par de él. Mientras caminan, hacia el altar, el coro (de quien se hablará más adelante) presenta una música de júbilo. Aquí se ve el primer ritual de la ceremonia, ya que todos realizan una breve reverencia hacia la imagen principal de la iglesia, que es la imagen de Cristo. Dicha imagen está postrada en el centro del altar y mide aproximadamente 5 metros de altura aproximadamente. Al entrar, los acólitos ungen con incienso al Padre, que significa que lo están ungiendo y bendiciendo en nombre de Cristo, ritual que también se les proporciona posteriormente a los fieles presentes en la audiencia.
Luego que el Padre y cada acólito toman sus respectivos lugares, el Padre inicia la Antífona de Entrada, y provee el saludo inicial “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”, y así inicia la celebración de la Eucaristía. El lugar del Padre es en un asiento de tela color rojo, y a la par de él se sientan 2 acólitos y 2 más en la parte de atrás.
Retomando el tema del coro, se pudo observar que lo integra un grupo de jóvenes quienes, a parte de pertenecer al grupo de jóvenes de dicha Iglesia, también tienen pasión por la música y formaron su propia banda de música cristiana. El grupo consta de 6 jóvenes (3 hombres y 3 mujeres), y tocan el piano, panderetas, guitarra y el resto se dedica a cantar. Se pudo observar que las canciones de esta banda propicia que los fieles aplaudan y canten, alabando a Dios.
Durante la Misa, se escuchan cantos del coro, pero también se escuchan llantos de niños, tráfico de la calle, y lamentablemente se escuchan los ruidos de las personas que juegan deportes en el frente de la Iglesia.
Junto al ruido mencionado, también debemos mencionar el olor predominante, que el es del incienso, el cual es el olor que identifica a una Iglesia Católica.
El género de las personas que visitan la Iglesia es variado; se encuentran tanto hombres como mujeres pero la mayoría son personas adultas, familias jóvenes con hijos. En donde se puede ver una diferencia de géneros es el grupo de los acólitos, ya que la mayoría de ellos son hombres. Esto puede deberse a que los acólitos son jóvenes que la Iglesia Católica ha rescatado de las calles y que ayudan al Sacerdote a cambio de protección, sobrevivencia, pero sobre todo guía en el camino de Dios.
En cuanto a la vestimenta, se pudo observar lo siguiente:
- Sacerdote: sotana color blanca con figuras decorativas en el borde inferior, y encima una estola color verde con figuras doradas de la cruz y el trigo en el centro.
- Lectores: las mujeres utilizan trajes sastre con falta y saco color negros, blusa de botones color blanca y un pañuelo en el cuello color verde. Los hombres utilizan traje de saco y pantalón color negro, camisa blanca y corbata de un color oscuro.
- Ministros de la Eucaristía: Trajes color negro con camisas blanca.
- Acólitos: sotana color rojo con una estola color blanca encima.
La decoración de esta Iglesia es un poco diferente al del resto, ya que es una Iglesia simple, sin muchos adornos de santos; solamente tienen 3 imágenes:
2. Imagen de San Juan Bosco.
3. Imagen de la Virgen María.
En sí, la Iglesia cuenta con decoraciones florales con rosas blancas y plantas verdes. En la mesa del altar se colocan 2 candelabros en cada esquina. A parte, la Iglesia cuenta con ventanales alrededor de ella, los cuales son imágenes de varios colores.
La arquitectura de la Iglesia es de estilo moderno, y se edificó de tal forma que se pudiera aprovechar al máximo la luz natural, por lo que cuenta con varias entradas de luz en el techo. Aparte tienen lámparas de luz blanca que ayudan a iluminar mejor el espacio.
Durante la Homilía, el Padre se acerca a la audiencia para ofrecer el discurso principal, en donde se resume y se profundiza lo que se leyó en las sagradas escrituras del día. Es interesante cómo el Padre interactúa con la audiencia durante esta Homilía, cuestión que discrepa con algunas Iglesias también Católicas, pero con más orientación Romana. Por cierto, este día el Padre dio la Homilía a la par de mi persona, y como notó mi interés en la Homilía, que, aunque estaba realmente muy interesante, no era acerca de eso sobre lo que estaba escribiendo en mi cuaderno de apuntes.
Algo que es muy curioso, es que durante el acto de la Paz, los niños (20 niños aprox.) se acercan al Padre para darle el abrazo caluroso de la Paz, cuestión que si bien es cierto no es un ritual formal, es un ritual que forma parte de las acciones que permite la Iglesia sin norma alguna para estos niños.
Otro ritual que demuestra el orden con el que se identifica esta iglesia, se percibe en el momento de recibir la Comunión, o la Ostia. La dinámica es la siguiente: las personas que se sientan en el lado derecho de las bancas se levantan para recibir la Comunión en el pasillo del lado derecho, y viceversa. Sin embargo, si las personas de la banca pertenecen a un mismo grupo (familia, amigos, conocidos), se levantan a recibir la Comunión juntos, en el mismo pasillo, independientemente si es derecho o izquierdo. Otro dato curioso es que la mayoría de las personas prefiere recibir la Comunión del Padre, quien se coloca en el centro del altar, por lo que la fila de en medio es mayor que el resto, pero los Ministros de la Eucaristía actúan rápidamente para disipar el tráfico de gente.
Al finalizar la Misa, el Padre dice las últimas palabras de bendición, inicia el coro a cantar canciones de júbilo y se retiran todos junto con la Biblia, la Cruz, etc. Y algo que tampoco se ve en muchas iglesias ni que todos los Padres hacen, es salir a despedir a la gente en la puesta, y por supuesto, habiendo 3 puertas amplias de salida, las personas prefieren salir por la central para despedirse del Padre, mediante una especie de reverencia o saludo con la mano.
Y así finaliza esta observación de una Iglesia que, a mi parecer, tiene todo lo que uno busca… ¡la palabra de Dios!
“Al final de la Vida, recogerás los frutos que cosechaste”


